martes, 7 de julio de 2009

De los partidos y las elecciones....

Y mientras las elecciones en nuestro país son el gran tema y a mi querido estado le llega su hora azul y aterradoramente conservadora, un abrazo para todos mis amigos que querían ir al siguiente nivel, digo ir, porque nunca dijeron si era subir o bajar al siguiente nivel, tal vez por eso el electorado se confundió y prefirió votar por aquel que se autodenominó el número uno, aunque nunca nos dijo de que, porque se puede ser el número uno en muchas cosas. Yo por ejemplo preparo un café buenísimo, podría decir que soy el número uno en mi casa, así, podría resultar que el señor candidato es el número uno en su casa pues tiene la increíble habilidad de doblar su dedo gordo hasta tocar su muñeca o simplemente es el número uno porque tiene complejo de portero.

Leo estos resultados electorales como el resultado de una campaña tramposa en nuestro estado, no puedo hablar a favor de un partido porque no me identifico con ninguno, pero puedo señalar las trampas. Por un lado la cosa de los niveles y los números que siempre me han resultado confusos y en un país con tan deplorable nivel de educación como el nuestro, es probable que resultara confuso para otros. Y por otro lado, un candidato a presidente municipal que gana gracias al apellido del presidente municipal saliente. No habría que desechar la teoría de que el electorado hermosillense, al estar contento con la gestión de su presidente municipal saliente, vota por el de otro partido porque tiene su mismo apellido, pensando que probablemente tenga el mismo talento, o ¿porque no?, sea el mismo que se está reeligiendo, sacrificándose por el bien de la ciudad, como tantos otros gobernantes mexicanos, que antepusieron a su patria antes que el bienestar personal.

Y empezaba yo diciendo que en medio de las elecciones, el golpe de estado en Honduras, los partidos de la decepción mexicana, el calentamiento global, las inundaciones, las narcoejecuciones, etc., etc., en medio de todo esto, estoy yo, quedándome pelón. Y los que me conocen dirán que me tardé en reconocerlo y se equivocan. Mi futuro capilar nunca ha sido un misterio para mí, desde la secundaria apuntaba ya, más bien despuntaba, podría decirse que era el número uno en calvicie entre mis compañeros. Los cepillos, los peines y los geles hace mucho tiempo que dejaron de ser parte de mis artículos personales y aunque he sido víctima de burlas y comentarios despectivos hacia mi pelona, debo decir que esta particularidad me hace pertenecer, si bien no a un partido político, sí a un grupo mayoritario en la sociedad, es la primera vez que pertenezco a un grupo mayoritario, cruza por mi cabeza el formar un partido, que sin duda tendría mayoría en el congreso: el PPD, Partido Pelón Demócrata o el PRP, Partido de la Revolución Pelonera o el PAC, Partido Acción Capilar. Tendríamos entre nuestras propuestas prioritarias el combate al cambio climático que tanta afecta nuestro tejido capilar, por eso de que el sol cada vez pega más fuerte, en lugar de distribuir despensas, repartiríamos gorritas en los mitings, tendríamos que crear la carta magna para los derechos del pelón y tendríamos que cambiar los términos, dejaríamos de ser pelones para ser capilarmente discapacitados o personas de capacidad capilar diferente. Y no puedo dejar de mencionar que la creación de este partido nos dejaría una buena lana, por aquello de que los partidos en este país casi, casi, no dejan dinerito. También habría que tener cuidado de no admitir en las filas de nuestro partido, aquellos pelones que deshonran nuestra condición, aquellos innombrables que han so bajado nuestra condición.

Vamos a ver a dónde llega esta humilde propuesta que no dudo que, si éste blog no fuera el número uno en no ser leído, alcanzaría grandes repercusiones internacionales. No puedo dejar de agradecer a todos aquellos amigos, tías y estilistas que me han aconsejado bien intencionadamente para que logre conservar mi cabellera que en alguna etapa de mi vida fue abundante. Hoy les agradezco y les digo que así estoy bien, que ¡por fin pertenezco a una mayoría!

domingo, 5 de julio de 2009

Pasará...

¿Qué haces cuando necesitas un abrazo? Sacas el celular y buscas en tu directorio nombres y números de personas que encuentras cercanas. Personas a las que sabes que puedes decirles lo que sea o personas a las que no les puedes decir todo pero sabes que aún así te darán el abrazo que tanto esperas. ¿Pero que haces cuando necesitas un abrazo y vives muy lejos de aquellos que pueden dártelo, por lo menos dártelo sin pedir nada a cambio, porque eso aunque suena trillado, es cierto. Hay personas que si esperan algo a cambio. Yo no. Yo no espero nada. No quiero nada de nadie que no venga muy honestamente. Prefiero sentirme mal querido, o no querido, a tener abrazos fingidos. Y mi madre o mi padre me contestarán y dirán que ellos me abrazan siempre y yo contestaré que no necesito que me lo digan, lo sé, se que me abrazan y me quieren, pero a veces uno busca un amor diferente, diferente incluso al de una pareja, busca el cariño y el amor de un amigo, de esos que desde hace algunos años dejé tan lejos y que no dudarían en abrazarme o por lo menos eso creo, un segundo. ¿Y qué si hago público mi sentir? Nadie lee. No es tan interesante, lo sé.

Cuán aturdidos estamos de todo. Cuan aturdidos estamos de personas, de trabajo, de sentimientos, de pensamientos. Como extraño y añoro aquellos días de San Pedro en los que compras carne, unas cheves y comes y pisteas sin esperar ni preguntar nada, donde el atardecer es el protagonista. No hay más, solo aquellos que están, el atardecer, las risas y la cerveza, siempre la cerveza, en sonora siempre la cerveza.

¿Y que tendrá que ver esto con Clown para llevar? Todo y nada. Todo por que es su servilleta quién escribe y nada, por que sí, nada.

En fin, todo esto es un pensamiento en voz alta o letras negras, como les guste más. No estoy mal, pero hace falta que algo suceda, no un avión en reforma o una guardería incendiada, eso es lastimoso y pasa todos los días en este país, ¡pero ya!, quiero que algo pase aquí, en mí. No afuera, no me importan las noticias aunque las veo diario, quiero que algo pase aquí, conmigo, no sé qué, pero algo tendrá que pasar. Camino confiado en que algo pasará, no me sentaré a esperar, soy un convencido de que cuando uno lo provoca las cosas pasan, así que seguiré en la provocación sin esperar que nada suceda. Llegará, una tarde lluviosa y contaminada en esta ciudad, algo pasará.

miércoles, 1 de julio de 2009

Twenty Something

¿Y cuantos días han pasado? ¿Los contaste? Seguramente no. Este espacio para mis letras no ha sido tan importante. Solo se han publicado aquí mis pobres y humildes experiencias. Y no me detuve por la falta de sorpresas, sino por la desidia, otras ocupaciones, etc., etc. La buena noticia es que estoy de vuelta en Clown para llevar, no sé que tan buena o espectacular sea para ti, pero para mí es buena noticia saber que me anímo nuevamente ante la página en blanco y a pesar de que han existido múltiples impulsos para regresar la gota que derrama el vaso ésta lluviosa madrugada es la música extraordinaria de Jamie Cullum, en particular su rola, ésta que escuchas desde que accediste al blog: Twenty Something, definitivamente marca mis veinticinco años.

Y para aquellos que no entienden el inglés ya pueden buscar la letra de la canción en el google y pegarla en el traductor. Digo, nomás digo.


Date una vuelta de vez en cuando, deja tus comentarios, aquí seguiré, contando y contando... uno, dos..

viernes, 20 de junio de 2008

Teve para llevar...

Este es uno de los videos que empezaré a difundir en Internet como parte de la publicidad del espectáculo en el que estoy trabajando: "Patria que nace torcida..." Este trabajo es el fruto de mi viaje a Europa y los talleres de Clown. Estén pendientes, próximamente avisaré sobre el lugar y la fecha de las funciones. Estoy abriendo también el sitio:

www.patriaquenacetorcida.blogspot.com

Ahí publicaré fotografías e información sobre el montaje.


Clown para llevar Radio